TODOS NECESITAMOS NACER DE NUEVO

¿Alguna vez has sentido el deseo profundo de querer volver a empezar, borrar toda tu vida y empezar de cero o simplemente regresar algunos episodios en tu vida y tener el poder de desaparecerlos o cambiarlos?

Sinceramente creo que todos en algún momento hemos pensado eso porque hay cosas en nuestro pasado que generaron en nuestro corazón sentimientos de miedo, frustración, enojo, rencor, dolor, así como cosas que no nos gustan de nosotros, cosas que hemos hecho de las cuáles nos arrepentimos y que nos hicieron daño no solo a nosotros, sino también a otros.

No podemos pretender que algo borre nuestra memoria mágicamente, pero sí tenemos la oportunidad de eliminar los malos sentimientos, cambiar el dolor por alegría, rectificar y reparar el daño que hemos causado, tener paz y una nueva mirada de nosotros mismos y de los demás, no fuimos destinados para fracasar, no fuimos destinados para la negatividad o la desesperanza, todo lo contrario, pero necesitamos “Nacer de nuevo”

Jesús enseña a Nicodemo
Juan 3: 1-13   Había entre los fariseos un dirigente de los judíos llamado Nicodemo. Este fue de noche a visitar a Jesús.
—Rabí —le dijo—, sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él.
—De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo[a] no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús.
—¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?
—Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios —respondió Jesús—. Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu. No te sorprendas de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo”. El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.
Nicodemo replicó:
—¿Cómo es posible que esto suceda?
10 —Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? —respondió Jesús—. 11 Te aseguro que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto personalmente, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. 12 Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales? 13 Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.[b]

Más claro no puede haberlo dicho Jesús, no podemos nacer de nuevo terrenalmente, pero sí es necesario nacer de nuevo espiritualmente, nadie puede tener una vida espiritual, si no nace de nuevo, no se trata de nuestro esfuerzo, del algo que podamos comprar, o de un privilegio para algunos, nacer de nuevo es nuestro destino, es el plan de Dios para todos y este maravilloso milagro viene de Dios, ese fue el propósito de Jesús en la tierra. Nacer de nuevo es el requisito para entrar o ser parte del Reino de Dios, un reino espiritual, con leyes espirituales que nos transforman y lo mejor de todo es, que es eterno.

Nicodemo era judío, tenía una religión, creía en Dios, es más, era un líder dentro de su religión y sin embargo, Jesús le dijo que necesitaba nacer de nuevo. Cuando nacemos de nuevo espiritualmente, nos convertimos en otras personas, es una segunda oportunidad de vivir, sintiendo y pensando de otra manera, somos transformados por el poder de Dios. Quizás sin saberlo o reconocerlo, es algo que sin duda hemos deseado mucho en lo íntimo de nuestro ser.

Efesios 2:4-9 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados! Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo sentar con él en las regiones celestiales, para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.

Esta es la razón por la que necesitamos nacer de nuevo espiritualmente, porque estamos muertos a causa de nuestros pecados, el pecado nos separa de Dios y nos impide tener una vida espiritual pero Dios puede darnos vida y su plan para esto, fue enviar a Jesús a morir por nuestros pecados, para salvarnos de la consecuencia de una vida de pecado, que es la muerte espiritual, vino para perdonarnos, limpiarnos y así como Él resucitó por el poder de Dios, nosotros también resucitar, en una vida espiritual. El plan de Dios no empieza después de nuestra muerte física, empieza en esta vida, mientras estamos vivos.

El primer paso es conocer a Dios a través de las escrituras que nos muestran su voluntad, tener una relación personal con Él, luego viene la fe como resultado de este conocimiento de Dios, luego viene el reconocer nuestra condición antes Dios, estamos muertos espiritualmente, reconocer nuestros pecados y arrepentirnos. Este proceso nos lleva al bautismo y luego nuestro caminar con Dios, diariamente. (si quieres estudiar todos los pasos de este proceso, busca los devocionales con la etiqueta: conversión cristiana).

Romanos 6:3-5 ¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder[a] del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección.

En el bautismo, a través de la fe, nos unimos a Cristo para ser perdonados de nuestros pecados, para morir a nuestra antigua vida y resucitar espiritualmente en una nueva vida a través del Espíritu Santo y así, pertenecer al Reino de Dios. Esta es la salvación que nos ofrece Jesús, ¿Quién puede despreciar semejante regalo? ¿Quién quiere ser un muerto en vida y ser destinado a un castigo eterno a causa de nuestro pecados?

CONCLUSIÓN: La única manera de empezar de nuevo, es en una vida espiritual.

“Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad” (Mateo 4:24)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s